Pododermatitis en conejos



La pododermatitis es una enfermedad de la piel y es un trastorno musculoesquelético, cuyo origen puede deberse a varios factores. Los conejos adultos son más propensos a padecerla, que los conejos jóvenes, también las razas más grandes se ven más afectadas que las pequeñas (gigante de flandes, conejo californiano, etc.) y en aquellas cuyo pelaje es menos denso en su parte trasera o patas (conejo rex). Es más frecuente verlo en conejos que son mantenidos en jaulas con piso de alambre o de vinilo o en superficies húmedas o duras. La poca higiene de la jaula es otro factor contribuyente. Sin embargo, también puede ocurrir en conejos que no están en jaulas, pero que corren en pisos ásperos, como tapetes duros y baldosas.


Síntomas 


Generalmente, comienza con una parte sin pelo en la planta de las patas. La piel está inflamada, enrojecida y dura. Los abscesos y ulceras pueden presentarse. Si hay infección bacteriana, puede haber pus blancuzco. Si no se trata, la infección puede expandirse a los tejidos internos y puede producir una infección en el sistema linfático, los huesos (osteomielitis) o septicemia. el conejito, usualmente, está inquieto, su apetito disminuye y hay perdida de peso.


Etapas de desarrollo

Si la condición no se trata, comenzará a progresar. 

  • Etapa 1: Alopecia en la planta de las patas debido a la presión ejercida en los folículos capilares, acompañada por un endurecimiento de la piel. No hay sangrado. 
  • Etapa 2: Aumento del espesor de la piel. Se presentan síntomas de hiperplasia epidérmica y paraqueratosis. Se observa un pequeño sangrado. Apariencia de callosidad. El conejito siente dolor en esta etapa. 
  • Etapa 3: Piel dura, áspera y desnuda con paraqueratosis. Se puede desarrollar úlcera por presión - son áreas de piel lesionada por permanecer en una misma posición durante demasiado tiempo -. Se observa tejido necrótico en la piel. La curación es muy difícil en esta etapa.


Las causas


Largos periodos de tiempo confinados a un espacio reducido.

  • Poca higiene y humedad en su hábitat o entorno.
  • Largos periodos de inmovilidad (reduce el uso de los dedos para soportar el peso, colocando más presión en los talones) 
  • Largos periodos en un piso de alambre o superficies duras.
  • Poco pelaje en las extremidades. 
  • Uñas largas (ponen mucho peso en los talones).
  • Obesidad (incrementa el peso en las patas)
  • Posición física incorrecta: Algunos conejitos en lugar de poner el peso en las patas, lo ponen en el metatarso y talones. Otros colocan sus patas traseras equivocadamente, al elongarlas muy adelante. En ambos casos, hay una enorme presión ejercida, que conlleva a úlceras, inflamaciones y abscesos. 

Para comprender mejor cómo o por qué estas causas pueden contribuir y agravar la pododermatitis, ten en cuenta la estructura física de tu conejito, la cual ha evolucionado para su entorno <<natural>> en tierra y pasto. Ambas superficies naturales son mucho más flexibles y porosas que el alambre, la alfombra, la madera y otros tipos de piso. Nuestros animales de compañía son descendientes de conejos, que desarrollaban la mayoría de sus actividades diarias (a saber: comer, dormir, correr y jugar) en superficies, en las cuales las uñas y patas pueden hundirse. Estas superficies más maleables ayudan a reducir la presión relacionada con el peso y la fuerza en los talones.

  

Tratamiento


Ten presente que la pododermatitis tiene varios grados de severidad y el tratamiento depende de la etapa de desarrollo en la que se encuentre la enfermedad. 


Etapa 1 

El primer paso para tratar la podedarmatitis es corregir cualquier problema en el cuidado de tu conejito y su entorno. Esto es sumamente importante y puedes hacerlo tú, tan pronto cuando notes una inflamación. 

En la primera etapa, usualmente, no se necesita tratamiento. Haz cambios en el entorno de tu conejito y alcocha el piso. Vigila atentamente la herida por si empeora. 

Busca las causas de la podermatitis, lo que incluye un análisis profundo del entorno donde permanece tu conejito y mejóralo. Si el conejito padece de obesidad, comienza un plan de dieta y ejercicios. 

Es recomendable que cortes el pelo alrededor de la herida, para que no lastime más el área afectada. Asegúrate de dejar el pelo restante lo suficientemente largo para que proteja la planta de la pata. La herida necesita ser desinfectada, pregúntale a tu veterinario de exóticos cuáles productos son seguros para este procedimiento.


Etapa 2

Mientras la pododermatitis avanza, verás como la piel se torna más roja e inflamada. Es importante que en esta etapa reduzcas la inflamación y que mantengas la pata lo más seca posible. Aplica una crema anti-inflamatoria (recetada por el veterinario). Usa poca cantidad y aplicala hasta que se absorba para evitar residuos alrededor del área. 

Si el conejito siente dolor, el veterinario puede formularte analgésicos. Estos ayudan a que el conejito comience a moverse más, lo que beneficia la circulación de la pata herida. Si no sucede, puedes darle suaves masajes en las extremidades para ayudar a activar la circulación. 


Etapa 3

Si no has tratado la herida o esta no ha respondido al tratamiento, puede empeorar. En esta etapa se hace indispensable que seas persistente con el tratamiento, ya que una infección podría desarrollarse y llevar a problemas de salud serios. Es urgente que lleves al conejito a un veterinario para que te indique cuáles son los pasos a seguir (especialmente, si notas pus o liquido en la herida). Seguramente, el veterinario recetará antibióticos y analgésicos.


Prevención


Como dice el dicho: "más vale prevenir que lamentar" y esto no podría ser más cierto en este caso. Si permites que la pododermatitis empeore y la úlcera por presión se desarrolle, será muy difícil de tratar y la recurrencia es común. Normalmente, la prevención se enfoca en proveerle a tu conejito un estilo de vida higiénico y suave. Aquí te dejamos algunos tips. 

  1. Proveele a tu conejito superficies planas, suaves y sin alambres. El heno o cualquier sustrato poroso ofrece una resistencia menor al peso de tu conejito, permitiendo que sus uñas se hundan, lo que resta peso a la parte inferior de las patas. Si tu conejito pasa mucho tiempo en una jaula de alambre, cubre una parte del piso con un material suave (por ejemplo, una cobija), lo que ayudará a distribuir el peso en sus talones equilibradamente cuando este descansando en la superficie. 
  2. Cortale las uñas regularmente. Nuevamente, las uñas cortas ayudarán a distribuir el peso más equlibradamente en la base de las patas. Si las uñas están largas, el conejito desplazará el peso a la parte trasera de las patas, lo que produce tensión y más posibilidades de que se desarrolle la pododermatitis. 
  3. Revisa las patas, especialmente los talones, y busca signos de inflamación. Si notas algunos síntomas, comienza el tratamiento inmediatamente. Si notas un pequeño enrojecimiento, intenta aplicando crema de calendula o cualquier otro desinflamante natural para ayudar a aliviar la piel. 
  4. Mantén el entorno de tu conejito tan limpio y seco como sea posible. Desinfecta la caja de baño, la jaula o el área donde habita tu conejito. Cambia el sustrato regularmente. Estas medidas preventivas protegerán a tu conejito de infecciones y aseguras que el mecanismo de protección natural de tu conejito (el pelaje debajo de sus patas) esté en optimas condiciones. 
  5. Mantén a tu conejito seco y limpio. Especialmente, los talones. Incrementa la frecuencia de su rutina de limpieza y su efectividad. 

Si notas un talón irritado en tu conejito, llévalo al veterinario tan pronto como sea posible. La pododermatitis puede ser difícil de tratar, pero se puede lograr, especialmente, si se atiende tempranamente. 

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Imagen: bellebunnies.tumblr.com

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